Entrevista con los abogados Pablo Salinas (MEDH) y Fernando Peñaloza (SDHN)

Sentenciados a la memoria
Abril de 2013 | ¿Qué deja la sentencia del 22 de marzo en el tercer juicio por delitos de lesa humanidad en Mendoza? ¿Cómo aportó Mendoza al proceso de democratización de la justicia? ¿En qué contexto se generan los juicios y qué escenario propician?
 
Disímiles apreciaciones podrán hacerse, pero una buena medida es la que marcan dos de los abogados querellantes en el proceso. Pablo Salinas, representante del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos; y Fernando Peñaloza, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación; conversaron con el Blog de los organismos de derechos humanos de Mendoza.

 

 

Fernando Peñaloza (FP), abogado querellante en los juicios por delitos de lesa humanidad en Mendoza en representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación (SDHN), explicó cómo evolucionó su valoración del fallo del Tribunal conformado por Antonio González Macías, Roberto Burad y Alejandro Nocetti: “Al escuchar la sentencia hubo cierta disconformidad, puntualmente con el caso de Fernando Morellato (cinco años de prisión en cárcel común, probada la aplicación de tormentos). Pero con el pasar de los días se fue madurando la sensación y se morigeró la bronca. Creo que, en definitiva, se trata de rescatar y aceptar las reglas de juego. Comenzó a decantar la situación y comencé a ver qué es lo que había quedado: diez condenas, una declaración de responsabilidad importante, incluso, respecto de Morellato. También quedó abierta una puerta muy grande para la presentación de un recurso ante la Cámara de Casación Penal respecto de la calificación jurídica que hay que darle a esa responsabilidad. Por lo tanto, estoy conforme. Creo que hay mucho más para rescatar: el Tribunal receptó lo que Casación dijo en el juicio anterior y por eso condenó por el delito de asociación ilícita en todos los casos. Y una vez más se confirmó el genocidio como el marco en el que se cometieron los delitos. Esto es importante porque no en todas las provincias los Tribunales lo aceptan”.

“Por otro lado, es de rescatar que el único modo de que se condenara como se hizo es reconocer que se operó respecto de grupos. Es el caso de Juan Agustín Oyarzábal, quien no podría haber sido condenado por la desaparición de Blanca Graciela Santamaría sino se entendía que ella pertenecía a una agrupación, y que muchos de sus miembros fueron desaparecidos en un periodo de diez días, más otros que fueron detenidos y que contamos con sus declaraciones. Estas son cosas importantes que hay que reconocerle al fallo. El resto será responsabilidad nuestra intentar purgarlo”.


El periodista Sebastián Moro (SM), del Blog de los organismos de derechos humanos para el seguimiento de los juicios, agregó que otro fuerte reconocimiento fue el considerar el paso por distintos centros como una sola detención, los considerados «tramos», como en el caso de Ángel Bustelo. «¿Cómo lo valoran?», consultó a los abogados.

FP: En el juicio pasado, el Tribunal no aceptó el agravante de más de un mes de duración en el delito de privación ilegítima de la libertad. Entonces sostuvimos que había que considerar todo el tiempo de detención de Bustelo, y no pensar que en la Compañía de Comunicaciones estuvo tres días. Esta vez sí entró en la condena, y eso tiene mucho de conceptual: es entender una privación de la libertad en todo el proceso, independientemente del lugar y de la persona que haya estado a cargo en ese momento. Si se entiende que hubo un plan sistemático y que existió asociación ilícita entonces no se puede fraccionar.

Pablo Salinas (PS) representante en el juicio del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) contó al Blog  su concepción: “Yo soy optimista, también porque lo pienso en relación a los anteriores juicios: en el primero (San Rafael) se condenó a cuatro represores; en el segundo (Ciudad de Mendoza) a otros cuatro; y en este tercero tuvimos condena para diez represores, siete de ellos a reclusión perpetua y solo tres temporales. Tengo mucha alegría, tranquilidad y satisfacción porque si se compara con el resto de Latinoamérica, realidades que pudimos conocer a través de Congresos internacionales, lo nuestro es increíble. Uno ve la sorpresa entre los abogados de los países hermanos, como el caso de la jueza Mariana Motta (Uruguay), cuyo trabajo y compromiso es entrañable y a quien la Justicia de su país la sacó del seguimiento de las causas por los delitos de lesa humanidad».


“Cuando comencé mi militancia por el juicio y castigo en el MEDH” agregó Salinas, «éramos muy pocos». «Estábamos al comienzo el abogado Alfredo Guevara Escayola y yo, como antes estuvo Carlos Venier. Pero en esos momentos casi nadie quería meterse en un juicio de este tipo; y ahora vemos a más colegas que están comprometidos como Fernando Peñaloza, Pablo Garciarena, Viviana Beigel, Daniel Rodríguez Infante, Patricia Santoni e incluso Dante Vega; que ya actuó en cinco de estos juicios entre ellos el de la masacre de Trelew» (caso que fue retratado por Francisco “Paco” Urondo, asesinado aquí en Mendoza, en «La Patria Fusilada», una investigación sobre esos hechos).

«Es importante rescatar esto en el marco de la continuidad de los procesos a mediano y largo plazo porque antes, si alguno de los abogados éramos blanco de algún ataque, peligraba toda la tarea por la justicia. En cambio hoy no es así, cualquiera de nosotros puede estar o dejar de estar en los juicios y de igual manera van a seguir. Este nuevo aire también se ve en el abogado que representó a Roberto Vélez, Martín Vergara, un pibe de unos 25 años. Presentó un alegato muy lindo, sobre la militancia política, se empieza a comprometer”.

“Hoy la fortaleza de los organismos de derechos humanos de Mendoza es notable” resaltó Salinas:  “tenemos a la SDHN, al propio gobierno de la Provincia. Cuando estuve a cargo de la Dirección de derechos humanos de Mendoza (en 2008), el principal logro fue que la Provincia se constituyera en querellante. En ese momento, las dos fiscales (María Alejandra Obregón y María Gloria André) se opusieron. Tan distintas son ahora las cosas. Tanto es así que en este juicio, la abogada Romina Ronda (secretaria de Justicia de Mendoza) actuó de manera brillante como representante de la provincia”.

Pablo Salinas sobre la sentencia:

Procesos que reescriben la historia y legitiman la práctica política

Los juicios por los delitos de lesa humanidad en todo el país pueden inscribirse en una relectura popular en los tiempos del Bicentenario respecto de nuestra historia. Fiscales, querellas, jueces y hasta defensores oficiales así lo reconocen: cada causa probada, cada fallo emitido es una respaldo fundamental para mantener la memoria viva, con justicia y con verdad respecto de lo que le sucedió a toda la sociedad, y para el futuro de todos y todas.
 

Los abogados Pablo Salinas y Fernando Peñaloza compartieron con nuestro Blog su concepción respecto de lo que se construye en cada proceso oral público: historias, vidas y militancia política.

FP: “Creo que hacemos un aporte a la reconstrucción histórica. Es riquísimo y se va acrecentando día a día, juicio a juicio y por eso vamos haciendo referencia permanente a los procesos anteriores”. Un ejemplo de esto fue que desde el segundo juicio se comenzó a abrir la observación sobre que el Plan criminal premeditado no salió a secuestrar militantes sin una brújula: “Fueron por grupos: el grupo Rabanal, el procedimiento Urondo, el Partido Comunista, la Juventud Guevarista… Eso fue la base de lo que pasó en el tercer juicio donde contamos con esos elementos -la represión organizada por grupos-, muchos reconocidos ya en la sentencia y que pueden seguir ampliándose”.

“Quedó demostrado que hubo un Plan sistemático”, agregó el representante de la SDHN, “los hechos así lo demuestran: ningún hecho analizado hasta acá es aislado ni casual. Todos tienen un porqué y se puede explicar. Más allá de que las defensas pretendan, legítimamente, hacerlo ver así”.

Peñaloza agregó una valoración respecto de quienes aún pudieran sostener la teoría de los dos demonios e interpeló a asistir a las audiencias:

 

Reconstruir es la tarea

FP: “El sistema constitucional argentino, el sistema republicano, implica que los que se dicta en una sentencia es una verdad”, explicó el representante por la Nación. “Si existe una sentencia judicial existe una verdad sobre un hecho. Si tenemos una sentencia judicial que juzgó cómo fueron los hechos en el homicidio de Paco Urondo, y las circunstancias y los responsables y demás, todo lo demás que se haya escrito antes queda de lado y queda fijado ahí. Una sentencia no es una verdad absoluta pero es lo que nuestro sistema constitucional reconoce como verdad y fija, entre otras cosas, los hechos”.

PS: “Fernando da en la tecla. Hay países que escriben su historia con los historiadores. En Argentina, que hoy tiene 400 represores condenados, entre 600 y 700 relatos jurídicos, es muy difícil que se insista en un sentido contrario al de la memoria, la verdad y la justicia. Es decir, es muy difícil para un Solanet, un Escribano, una Pando, para un Videla, para un Massera, decir ´no, esto no ocurrió´. No es discutir con un escriba o, un historiador, es discutir con cientos de fallos judiciales, y hasta con un juicio histórico como el Juicio a las Juntas. En este país se llegó a estos juicios por lo mejor del radicalismo, con Raúl Alfonsín; y con lo mejor del justicialismo, con Néstor Kirchner, impulsando la nulidad de las leyes de la impunidad, con la ley de Patricia Walsh y luego con la renovación de la Corte Suprema de Justicia. Aún cuando uno pueda estar a favor o en contra de sus resoluciones, es la Corte más prestigiosa que hemos tenido en la historia. Todo eso ha permitido este avance, lo mejor de los dos partidos más fuertes en la historia argentina reciente.



Compañeros y compañeras décadas después
A lo largo de cada juicio, hay casos que a cada uno o una le “llegan” o le “tocan” de maneras distintas, se genera un tipo de relación particular con algún caso o víctima. «En distintos momentos», agregó Salinas, alguno de los abogados y abogadas “hemos tenido que salir muy afectados de la Sala de Audiencias”. En su caso, un ejemplo es lo que le generó en el juicio anterior el testimonio de Alfredo Puente, cuñado de Rafael Olivera, desaparecido al igual que su esposa Nora Rodríguez Jurado: “leyó una carta de Rafael (desaparecido) donde le pide que le críe a sus hijas. Rafael era doctor en sociología, estudió en Alemania junto a su esposa, y en esa carta intenta unir la militancia católica de la doctrina social de la iglesia con el marxismo, el comunismo, con el compromiso social. Es notable cuando hay cosas que a uno le llegan al corazón”.


PS: “Lo mismo le sucedió a Fernando (Peñaloza) con el caso de los hermanos Talquenca. Porque pasa eso: a cada uno, por el motivo que sea, lo tocan más algunos casos, no a todos les da en la misma tecla. Él me mencionó a mí con el caso Galamba y claro, yo relaciono con lo que fue la militancia y la cárcel de mis viejos, la militancia peronista católica. A cada uno le toca una tecla en determinado momento, esas historias de compromiso, de gente que militaba políticamente para cambiar algo, para incluir, de argentinos que trabajaban por otros argentinos, con amor social. Y en este punto es importante destacar la profunda alegría que genera hoy cuando voy a reuniones de amigos, compañeros, organismos y me encuentro con tantos militantes que no están en la búsqueda de un cargo, de plata o de una prebenda, sino que lo hacen porque se renovó el ansia de militancia”.

El abogado del MEDH destacó cómo los juicios aportan a un proceso de reconstrucción política difícil de retrotraer:

Natalia Brite (NB, periodista del Blog): Esa transmisión de valores, en este juicio pudo verse -por ejemplo- en los hijos de Juan Carlos y Daniel Romero. Hoy adultos que si bien no han tenido una vida al lado de los organismos de derechos humanos, conocen y abrazan su historia, la reivindican y se ponen de pie junto a los otros militantes a partir del juicio.

FP: “Hay varios casos de familiares que se incorporaron a partir de este proceso de militancia. No los conocíamos, los vimos declarando en el juicio y en las audiencias siguientes, luego en la sentencia, instalados y en la marcha del 24 de marzo…”

PS: Esa reivindicación, ese ponerle nombres a los compañeros, reivindicar sus historias, sus vidas, sus luchas, se produce de modos inesperados y maravillosos: de repente viene una persona y te dice: ´Yo conocí a Blanca Santamaría´; y les resulta un orgullo contar lo que conocía y preguntarnos ‘¿Donde hay algún familiar?, porque le quiero contar lo que yo conocí’. Es algo enorme, un proceso de reconstrucción de la memoria. Es como lo que hizo Susana Muñoz con el libro ´Hacerse cargo´, que entrevistó a amigos y familiares para reconstruir la historia, es muy rico y esperanzador.

NB: ¿Cómo vive su relación con los familiares y víctimas, más allá de lo estrictamente jurídico?

FP: “Yo no tenía en la provincia una trayectoria de militancia, y en este resurgir con los juicios todo el mundo empezó a ver quien es quien, empezamos a conocernos. El aporte de ellos es central, no hay modo de hacerlo si no es con ellos. Hubiese sido imposible llegar a estas condenas con lo que había en instrucción. En algunos casos tuvimos que remitirnos a las declaraciones que ya habían dado, pero muchas fueron mal tomadas, mal interrogadas y hasta logramos acreditar que gente fue inducida a decir lo que el interrogador quería, que fueron cuestionadas por lo que decían o habían hecho al momento de ser interrogadas. Para esto también sirven los juicios: para que esas tensiones se descompriman y muchos entiendan qué es un juicio y cómo se debe interrogar y tratar a los familiares, víctimas y testigos en general”.

 


FP: “También entendí personalmente que es un trabajo de mucho cuidado. Pablo comentó que no todos soportan ir a las audiencias, así como tampoco todos quieren ir a las audiencias a declarar. Tengo presente por ejemplo un caso que para mí era solo un nombre y después leí el acta de un testimonio suyo. Hoy sé que es psicóloga, una académica de prestigio en la Universidad, pero que explicó que no podía declarar públicamente en el juicio, y lo pidió así ante secretaría. Es el caso de una persona que no pudo más que hacer un corte y no saber más nada. Lo último que hizo fue ir a la Fiscalía, decir lo que dijo, lo cual nos sirvió de mucho, pero reiteró que no quería declarar más, que logró hacer un corte desde el momento en que recuperó su libertad. Hay gente que a la que le cuesta mucho y eso hay que aprender a respetarlo. Hay que cuidar mucho eso, no todos los que ponés se paran, clavan las banderas y arrancan, como puede ser Fernando Rule y tantos otros y otras. Hay que entender que no todos son iguales. Nosotros desde lo profesional muchas veces lo lamentamos porque ese testimonio podría ser relevante, porque podría dejar involucrado a alguien; pero ahí se teje esa disyuntiva: ¿qué hago primar, la integridad y la decisión de la víctima que no quiere declarar, porque tomó su decisión, o mi interés de acusador? Hemos tenido que aprender a vivir con eso, a manejarlo, a hablarlo, a discutirlo entre las querellas. Es un territorio muy pantanoso, por suerte en la mayoría de los casos no es así y han dado testimonio, se han sentado y declarado, algunos sin público, pero ante el Tribunal. Yo he aprendido muchísimo y he conocido gente maravillosa. Para mí es una experiencia única, con las víctimas y con los familiares”.

PS: Hay compañeros que han crecido muchísimo, Luz Faingold es hoy secretaria de Derechos Humanos de Capital y Luz hizo todo un proceso a partir del juicio. Nino Bonoldi no habla del mismo modo hoy que cuando empezó sus primeras apariciones públicas, uno tiene la confianza de que va a pegar en el lugar que tiene que pegar, antes no era tan así. Todos hemos crecido en este camino. Y hay algo muy rico en Mendoza: yo empecé militando en Córdoba y había mucha división, pelea entre abogados, Organismos; acá por supuesto que hay gente que trabará más amistad con uno o con otro, pero no ha habido ningún quiebre importante, ninguna pelea de pavorrealismo o celos entre todos los que integramos la lucha por los Derechos Humanos. No es un dato menor, en Mendoza esto ha permitido que la unidad que hemos mantenido haga que nos dividamos tareas y seamos mucho más fuertes que en otras circunscripciones. Se va Romano a Chile y allí está Silvia Ontivero; van Miret y Romano al proceso de destitución en Buenos Aires y están Javier y Ángela Urondo; se labura Cuadro 33 y ahí están Mariú Carrera y Pablo Seydell, y se consiguen recuperar los restos de algunos compañeros. Elba Morales está laburando Las Lajas y todo el mundo acompaña ese trabajo.
 
Se llega a juicio y están Fernando Peñaloza, Viviana Beigel, Pablo Garciarena, Dante Vega, Romina Ronda. Está Omar Palermoacusando a los jueces y allí todos acompañaron. Es importante recalcarlo, es una gran unidad que han sostenido los Organismos en Mendoza.
 
Natalia Galamba, Alicia Morales, la gente del equipo de acompañamiento, Sara Gutiérrez, Gabriela Mattacota, Gastón Cotín, Jorge Barandica. Periodistas como Pedro Romo, que no es el mismo que empezó con los juicios; la participación de Gustavo De Marinis, el acompañamiento que tenemos ahora con el Blog de los Organismos, Jorge Hirschbrand con un compromiso distinto al de cuando empezamos. Tenemos periodistas de investigación que han producido hitos, como Rodrigo Sepúlvedadesde que hizo el documental “D2” hasta “7746. Legajo CONADEP”, trabajos de investigación premiados internacionalmente.
 
Es un orgullo haber podido publicar mi libro “La aplicación de la tortura en Argentina” y que se sume a los de Ramón “El Negro” Abalo, ¨El terrorismo de Estado en Mendoza” y “Mendoza Montonera». Se siente cómo todos hemos ponderado el laburo de los demás y hemos entendido que sin los compañeros no podemos enfrentar a alguien como Romano o a estos represores, no sin el acompañamiento de todos y yendo todos hacia el mismo lugar. Y hay que considerar que tendremos al menos tres años más de juicios.

24 de marzo junto a los Organismos
FP: “Lo de la marcha de este año quiero rescatarlo y significarlo. Año a año va creciendo, porque hay más militancia, y quienes van engrosando el número en la calle son los jóvenes. Este año fue mirar para todos lados y no ver dónde empezaba ni terminaba la marcha. Y cambia también el contenido, hace un tiempo lo que pedíamos eran juicios, y los tuvimos; luego que se viera a los responsables civiles, de la justicia, y en eso estamos; este 24 ya se postuló ir por una justicia democrática, ir más allá”.
 
PS: “Fue impresionante la cantidad de gente que hubo, y tantos que no eran del núcleo, se amplía, es gente que se suma. Hay un gran redescubrimiento en los jóvenes de la historia a través del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia”.
 
Mendoza: puntal de justicia
Abordamos con Pablo Salinas y Fernando Peñaloza las conceptualizaciones jurídico-políticas tras años de investigación sobre los delitos de lesa humanidad, lo que se avanza con la práctica de los juicios y el aporte al proceso de memoria, verdad y justicia desde Mendoza hacia el país.

El enemigo: “ningún gil”
“Desde nuestro país, Rodolfo Mattarollo (en «Noche y niebla») y Daniel Rafecas (en «Historia de la solución final») analizan el nazismo. La interpretación que han hecho más su trabajo en las causas de violaciones a los derechos humanos han logrado puntos tan o más importantes que las investigación de alemanes o judíos del holocausto” explicó el doctor Pablo Salinas al Blog.

PS: Con ese notable nivel académico descubrieron, por ejemplo, que el no entregar los cadáveres fue un plan para garantizar la impunidad y a la vez destruían el lucro familiar de la víctima. Fueron tan perversos que al no estar el cuerpo (el cuerpo del delito), cuando fueron acusados llegaron a la justicia por privación ilegal de la libertad, no por homicidio, estaba todo pensado. Por más que hubiera juicios, ellos iban a quedar libres o, como mucho, serían condenados a tres o cuatro años de prisión. Con esto generaron el hecho más perverso de la dictadura: no nos han dicho dónde están los cadáveres de nuestros compañeros, han mantenido el pacto de silencio.
 
Se pensaba que hablar de la ‘inteligencia’ militar era un contrasentido, era hasta una broma entre los compañeros. Pensaron y pensamos mucho tiempo a los militares como brutos, salvajes e ignorantes. Pero cuando empecé a ver el Plan a través del armazón normativo y legal, vi que lo armaron antes, se vieron las raíces francesas, estadounidenses y hasta las huellas nazis… Este Plan no lo inventó ningún gil. Esto fue armado por tipos formados, que leían Kant, Carl Schmitt, Govineau. Armaron un Plan de Exterminio.

Del Oeste a los cuatro puntos
PS: Tras mucho tiempo de atrasar, Mendoza hoy está adelante en muchos aspectos: la cuestión de los ataques sexuales a las víctimas de la dictadura, concebidos como delitos contra la humanidad desde el estatuto de Nurembërg; pero que conseguimos que tanto atacantes directos como sus jefes queden responsabilizados por el hecho, porque ellos permitieron que eso funcionara. ¡Eso es lo notable! Eso ni Rafecas lo había logrado. Van a quedar presos por homicidio y por violación gente que no intervino en las agresiones directas a las compañeras pero permitió que sus subalternos lo hicieran. Porque decidieron que había que destruir psicológicamente a la víctima, la destrucción de sus raíces, sentimientos, integridad y elección sexual. Queremos que llegue a juicio todo el grupo de policías represores. La vida y la muerte, o la integridad sexual de cualquier compañero y compañera, estaban a merced de un cabo primero.
 
Todo esto es muy duro y difícil pero Mendoza ha generado esa jurisprudencia. Al igual que la del homicidio que impulsó Fernando Peñaloza en el campo Las Lajas, que también rompe el plan criminal, la del contexto de genocidio, la de asociación ilícita que tanto peleamos, incluso con el juez de Instrucción que todavía sigue resistiéndose a esta figura.
 
SM: ¿Están dadas las condiciones para un juicio por apropiación sistemática de menores en la Provincia? El reciente juicio abrió varias puntas para la investigación.
 
FP: No. Va a haber que investigar, la Secretaría de Derechos Humanos va a tener que investigar el rol de la Justicia de minoridad, son años de investigaciones que se tienen que abrir, es incipiente aún.
 
PS: Esto ha estado parado muchos años por la impunidad, por la Obediencia Debida, el Punto Final, los indultos. El punto de largada fue recién en el 2005 y nuestro auto (en Mendoza) no arrancó, porque estaba la justicia cómplice… Pudimos hacerlo tres años después de que los otros ya iban llegando a la meta.
 
FP: Contamos con el problema de que no hay Tribunal, no tenemos dos Tribunales completos, integrados, de todo Cuyo es el problema, no solo de Mendoza es el problema. No hay Cámara Federal de Apelaciones y esto es funcional a la inacción.
 
SM: Valoración del proceso de Memoria, Verdad y Justicia y de los juicios por delitos de lesa humanidad respecto a la renovación de la Justicia. Continuum entre delitos sexuales sistemáticos y delito de trata.
 
FP: La SDHN es querellante en causas por trabajo esclavo ante la Justicia Federal, por torturas y violencia de género bajo órbita de la Justicia Provincial, y permanece esta impronta de impunidad. Me causan mucha preocupación las causas de trabajo esclavo en la Justicia Federal, no hay ningún avance, hay impunidad total. Estamos hablando de empresarios muy importantes en Mendoza y de muchísimo peso a nivel sudamericano y no logramos ni que los imputen, aún cuando hay muchísima prueba. Se les dan todas las posibilidades de cuestionar a la Secretaría como querellante, de cuestionar al fiscal como fiscal. En materia de delitos de lesa humanidad hay una impronta muy fuerte del Estado nacional puesta en esa temática y es inexcusable para los operadores hacerse los tontos, los distraídos. Pero en relación a otras temáticas no es tan así. Por ejemplo, en la Justicia Provincial hace falta un avance más y creo que la llegada de Omar Palermo a la Corte en ese sentido no es casual, el gesto y la decisión política del Gobernador en ese sentido es de las mejores de su gestión.

PS: Hay algo notable: Mendoza produce las destituciones de Romano y Miret. Destitución en democracia, que es muy trabajosa: jury, pruebas, testigos, sentencia. Esa sentencia recurrió a la Corte, que confirmó las destituciones. Y ahora se avanza en un proceso de democratización de la justicia. Estela de Carlotto en su discurso dijo expresamente “Romano y Miret”. ¿Qué quiere decir esto? Que la vanguardia en el proceso de democratización de la justicia fue el proceso mendocino porque no se había logrado, por ejemplo, destituir a los jueces chaqueños, no se había logrado destituir a Pedro Cornelio Hoft, que daba clases de derechos humanos igual que Miret. Al único que se había logrado destituir es Brusa, pero es un caso aislado. Entonces cuando Alejandro Slokar, como juez de Casación, promovió el Encuentro por una Justicia Legítima, Mendoza fue pieza fundamental y participó con sus mejores referentes.
 
En una reunión que hubo con Néstor Kirchner en Maipú yo le planteé que hiciéramos juicios rápidos con tribunales especiales. Y Néstor me dijo: “No. Jueces naturales y que los juicios lleguen cuando tengan que llegar”. Néstor era un jugador de ajedrez que ve unas jugadas más allá, hay que reconocerlo. La decisión política de ir con los jueces naturales fue correcta: los represores no pueden denunciar que los juzgó un tribunal especial, que es inconstitucional el juicio. Y de yapa sirvió para que los jueces se tuvieran que definir: o con la impunidad de los represores o a favor del juicio y castigo. Ahí es donde la justicia argentina entró en este proceso del cual gran parte del inicio de la vanguardia está en Mendoza y hoy va por todo el país.
 
Ojalá se avance en la democratización de la justicia. La designación de Omar Palermo en la Corte es una de las mejores decisiones políticas del gobernador actual, ya creó una oficina de derechos humanos con Pablo Garciarena dirigiéndola. Es una señal pública en una provincia como esta donde hasta el término “derechos humanos” ha sido atacado y vilipendiado. Como decía el otro día: con todo el dominio del aparato de Estado, con todo los medios de difusión de la dictadura a su favor y diciendo que los derechos humanos eran para los subversivos, no lograron desprestigiarnos ni que desapareciéramos como Organismos de Derechos Humanos. Menos hoy, los argumentos de la mano dura y de los sectores más retrógrados hoy la tienen peor porque hay distintos medios que fortalecen y reivindican el laburo y la defensa de los derechos humanos.

 

Salinas y Peñaloza se refieren al proceso de democratización de la Justicia en Argentina:

 

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El Colectivo Juicios Mendoza se conformó en 2010 por iniciativa de los Organismos de Derechos Humanos para la cobertura del primer juicio por delitos de lesa humanidad de la Ciudad de Mendoza. Desde ese momento, se dedicó ininterrumpidamente al seguimiento, registro y difusión de los sucesivos procesos judiciales por crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado.