"Pichona" y Carlos

Comienza el 10.° juicio: la apropiación de la nieta 127

11-03-2021 | Este viernes 12 de marzo a las 9:30 da comienzo en Tribunales Federales el debate por la apropiación de la hija de María del Carmen Moyano y Carlos Simón Poblete, víctimas de desaparición forzada. El principal acusado es Armando Fernández, oficial de inteligencia del D2, quien mediante maniobras fraudulentas consiguió asentarla como hija propia y de su esposa, Iris Luffi.

Sus orígenes

María del Carmen nació en Mendoza el 9 de mayo de 1954 y el ser la hermana menor le valió el apodo de “Pichona”. Asistió a la primaria de la escuela Arístides Villanueva y cursó la secundaria en la Escuela Normal, que por esos años otorgaba el título de Maestra Normal Nacional. Era una muy buena alumna y perseguía sus objetivos con gran tenacidad. Fue socia del Club Talleres donde practicaba natación, vóley y básquet.

Siendo adolescente participó de un voluntariado cristiano y sus primeras acciones estuvieron destinadas a los niños y niñas de la Colonia 20 de Junio.  Más adelante se desempeñó como empleada administrativa en la Oficina de Tránsito y Transporte.

María del Carmen Moyano
María del Carmen Moyano

Al egresar del secundario comenzó la carrera de Bioquímica y Farmacia en la Universidad Maza; en el centro de estudiantes construyó los primeros vínculos de militancia y se incorporó a la Juventud Peronista 17 de Noviembre. También trabajó en el barrio San Martín con el cura Llorens. Entre otros cometidos procuró la creación de PROFAR (Proyecto de Farmacia Popular) junto a otras compañeras y compañeros. El mismo consistía en recolectar medicamentos para distribuir entre las y los vecinos carentes de recursos económicos a través de un dispensario.

En abril de 1975 se sucedieron manifestaciones en recordación del Mendozazo. Por esos días su domicilio fue allanado, debió huir y se vio obligada a la clandestinidad. Se asentó en San Juan, donde conoció a su compañero, un militante de Montoneros diez años mayor que ella.

Carlos Simón Poblete

Apodado “el Tula”, nació el 2 de noviembre de 1944 y era oriundo de San Juan. Pertenecía a una familia muy numerosa. Inició la carrera de Ingeniería y Agrimensura y trabajó en Minería. También dio clases en un programa de educación para personas adultas.

A poco tiempo de conocerse con María del Carmen Moyano en San Juan formaron pareja y fueron inseparables. Debido a la progresiva represión optaron por dejar esta ciudad, pero antes pasaron por Mendoza para ver a la familia de Pichona y comentaron su intención de dirigirse a Córdoba; allí se produjeron sus secuestros, entre abril y mayo del 77. Según testimonios de sobrevivientes, la pareja fue vista en La Perla. Un mes después, aproximadamente, Pichona fue trasladada a la ESMA y él retirado del centro clandestino de detención (CCD) cordobés con destino desconocido. En ese momento ella cursaba un embarazo de siete u ocho meses.

Ana María Martí y Sara Solarz de Osatinsky declararon sobre el paso de María del Carmen Moyano por la ESMA: aseguraron que Pichona relató a sus compañeras que la pareja había sido detenida por personal del III Cuerpo de Ejército en Córdoba y confirmó su estancia en el CCD La Perla hasta los primeros días de mayo, cuando fue trasladada a Buenos Aires. Las testigos también relataron detalladamente las instancias que rodearon su parto. Contaron que casi todo el mes de mayo la mendocina permaneció —siempre engrilletada— en la dependencia llamada “Capucha”, pero días antes de dar a luz fue llevada a un habitáculo especial que compartió con Ana Rubel de Castro, otra prisionera que cursaba un embarazo a término.

Según Sara Solarz, en el parto participaron el médico ginecólogo Jorge Luis Magnacco, el dermatólogo Martínez y un enfermero, todos hombres pertenecientes al Hospital Naval. Solarz estuvo presente por pedido de Pichona. La testigo indicó que tuvo una niña que permaneció en la ESMA alrededor de ocho días. Por su parte, Ana Rubel dio a luz un varón. Las madres fueron trasladadas por personal del III Cuerpo de Ejército solas mientras que el y la bebé quedaron dos días en el lugar hasta que un suboficial denominado Pedro Bolita llegó a retirarlos. Este valioso testimonio ofrecido por Sara Solarz fue anterior a la identificación de Miriam y del hijo de Ana Rubel, Jorge Castro Rubel, nieto recuperado 116.

Tras las huellas

Las familias de María del Carmen Moyano y Carlos Simón Poblete iniciaron la consabida búsqueda ante autoridades militares y de seguridad por la desaparición forzada de sus seres queridos. Asimismo, recurrieron a Abuelas de la Plaza de Mayo y aportaron los elementos necesarios para encontrar a la bebé.

En 2012, la Comisión Hermanos de la agrupación H.I.J.O.S. Mendoza presentó ante la Oficina Fiscal que se ocupa de violaciones a los derechos humanos durante el terrorismo de Estado una denuncia sobre posibles casos de personas apropiadas en el marco del plan sistemático de robo de bebés. Una de ellas aparentemente correspondía a la hija de María del Carmen y Carlos.

La fiscalía dio intervención a la Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado de la Procuración General de la Nación, dependencia que llevó a cabo diferentes medidas de instrucción y el análisis inmunogenético de la posible apropiada. En la audiencia judicial intervino el equipo interdisciplinario de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) con el objetivo de determinar fehacientemente los orígenes de la persona testeada.

Abuelas de Plaza de Mayo anuncia la restitución de la nieta 127

El 27 de diciembre de 2017 Abuelas de Plaza de Mayo hizo el anuncio público del hallazgo de la nieta 127, hija del matrimonio Moyano-Poblete. Mientras tanto, continuó el proceso judicial que tiene como corolario el juicio que inicia este viernes 12 de marzo en nuestra provincia.

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El Colectivo Juicios Mendoza se conformó en 2010 por iniciativa de los Organismos de Derechos Humanos para la cobertura del primer juicio por delitos de lesa humanidad de la Ciudad de Mendoza. Desde ese momento, se dedicó ininterrumpidamente al seguimiento, registro y difusión de los sucesivos procesos judiciales por crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado.