El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) encontró en una fosa común de Mendoza los restos del conscripto salteño Néstor Alberto Oliva, desaparecido en octubre de 1976. Nota de UNIDIVERSIDAD (https://www.unidiversidad.com.ar/nestor-alberto-oliva-el-ultimo-rescatado-del-cuadro-33)
Néstor Alberto Oliva, el último rescatado del Cuadro 33
El estudiante salteño llegó a Mendoza como soldado conscripto y su osamenta le «habló» al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Se lo encontró en el enterramiento clandestino de desaparecidos del “Cuadro 33” en el Cementerio de Capital.
Oliva Vaca, Néstor Alberto. Nacido el 07-04-50 en el departamento de Rivadavia, provincia de Salta. Estudiaba Ciencias Económicas. M.I. 8.049-196, soltero, 26 años, soldado conscripto desaparecido en la Brigada 8 de Infantería de Mendoza. Legajo CONADEP Nº 5069.
Estos datos se encuentran en el listado de desaparecidos en la zona Cuyo, publicado por el Gobierno de Mendoza con base en los archivos de la Casa de la Memoria y la Cultura Popular de Mendoza.
Los restos fueron encontrados a tres metros de profundidad en la fosa común del sector llamado “Cuadro 33” del Cementerio de la Capital.
«La aparición de Oliva obedece al resultado de un trabajo arduo de los organismos de derechos humanos, sobretodo de Mariú Carrera y Pablo Seydell, quienes empezaron a investigar ese sector del cementerio sabiendo de cuerpos que habían sido fusilados por los militares. No es casual que el de Oliva sea el tercer caso de los 15 cadáveres que recogió el EAAF, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos eran jóvenes de entre 20 y 25 años que murieron con un disparo en la nuca», dijo Juan Manuel González, subsecretario de Derechos Humanos de Mendoza al portal Infojus.
La confirmación de la identificación del cadáver se logró comparando el material genético que hallaron con muestras de sangre de los hermanos de Oliva.
La víctima tenía 26 años, militaba en la Juventud Peronista (JP) y desapareció siendo soldado en octubre de 1976. De acuerdo a las presunciones, lo ejecutaron apenas llegó a Mendoza como conscripto.
Su hermana Mercedes recordó que lo llevaron desde Salta a la Octava Brigada de Mendoza y que no volvieron a saber de él. «Lo único que nos dijeron los militares es que había salido de franco un fin de semana y que nunca había regresado. Que había desertado», dijo la hermana, junto a su madre ya anciana.
El cuadro visto por Mariú
La actriz Mariú Carrera dio detalles de la historia del “Cuadro 33” destinado para enterrar NN e indigentes en el cementerio capitalino. En 1986 aparecieron los primeros cadáveres en ese sector, por los cuales los familiares de las víctimas de la dictadura pidieron la intervención de la justicia federal.
Desde 2010 se encararon las investigaciones y allí encontraron una gran cantidad de huesos humanos desparramados en la olla, en las seis excavaciones que se realizaron.
«Antes que a Oliva, el EAAF identificó los cuerpos de Antonio Molina y Osvaldo Rosales. A Oliva lo habían ´marcado´ desde Salta y en Mendoza lo ejecutaron. Se reafirma, entonces, la hipótesis de una fosa común que los represores utilizaron de forma sistemática para los enterramientos clandestinos. Hay que seguir buscando. No tenemos dudas de que en el futuro habrá nuevos reconocimientos», dijo Mariú.
Los expertos aseguran que los hallazgos y las verificaciones de identidad logradas por los rastreos científicos tendrán un valor documental para esclarecer los crímenes por los cuales se juzga a los represores de las fuerzas armadas y de seguridad, y a sus cómplices civiles que permitieron que se cometieran esas violaciones.
«Los enterramientos clandestinos en el cementerio tienen una relación con lo sucedido en los centros de detención, y en esta megacausa se están juzgando no como hechos aislados sino integrados a un mismo circuito represivo”, proyectó el subsecretario de Derechos Humanos.
El caso de Oliva está integrado en la megacausa de la Universidad Nacional de Salta, que permanece en etapa de instrucción. En este expediente se investiga el secuestro y muerte de estudiantes y docentes de diferentes facultades. Oliva integraba la lista de 200 desaparecidos de Salta.