16-08-16 | La fiscal Patricia Santoni abordó las privaciones de la libertad y torturas de tres exmilitantes políticos acaecidas en el año 1979. Por estos casos están acusados el vicecomodoro Mario Laporta, entonces jefe de la policía de Mendoza, y el oficial Osvaldo Armando Fernández, perteneciente a la sección inteligencia del D2.

Ana María Florencia Aramburo
El 6 de marzo de 1979, Florencia Aramburo, fue secuestrada junto a su suegra, en las inmediaciones de la estación del ferrocarril. Había sido objeto de persecución desde 1975 por su proximidad al PRT- ERP, Organización que para esa fecha estaba desarticulada. Sin embargo, fue detenida por la policía federal, alojada en sus dependencias e interrogada a golpes. De allí, el delegado Jorge Marchelli, (imputado y fallecido en el transcurso de esta Megacausa) la remitió al D2 donde fue, nuevamente, expuesta a torturas.
Siete días después fue trasladada al penal provincial y de allí a Devoto. Regresó a la Provincia para ser sometida a Consejo de Guerra, al que Aramburo calificó como una parodia de Tribunal. Su supuesto defensor solicitó que se la condene por asociación ilícita y fue sentenciada a 8 años de prisión.
Durante su permanencia en Devoto fue visitada por el exmagistrado Garguil ante quien presentó la denuncia por torturas.
En esta causa está procesado el exjefe de policía, vicecomodoro Mario Laporta.
Oscar Miguel Pérez

Fue secuestrado en las proximidades de su vivienda en el Bº San Martín, por agentes del D2 el 8 de mayo de 1979. Estuvo alojado en el centro clandestino antes mencionado, durante 51 días.
Pérez, albañil de nacionalidad chilena, había pertenecido a la Juventud Peronista (JP) pero, por esa época, estaba alejado de la militancia. Sin embargo, fue sometido a torturas durante 20 días hasta que compareció ante el vicecónsul de Chile, quien se había interesado por su situación.
Compartió cautiverio con un grupo de mecánicos armeros que contaban con un sistema más distendido y conocían a los agentes del D2. Después de soportar la rigurosidad de la primera etapa, con un régimen más abierto pudo comunicarse con los armeros y tuvo acceso al nombre del personal de la dependencia. Esto le permitió identificar a varios de sus miembros: Bustos Medina, Scachi, Usinger, Hipólito Sosa, Montes, Oyarzabal y Fernández.
Fue trasladado de ese CCDTyE a la Penitenciaría. Sometido a Consejo de Guerra, le dieron los 8 años de prisión solicitada por su propio defensor. Después pasó por varios penales del país hasta que recuperó la libertad en noviembre de 1982.
Por esta causa están imputados Mario Laporta y el oficial de inteligencia del D2 Osvaldo Armando Fernández.
Nélida Virginia Correa

El 26 de noviembre del ’79 fue secuestrada, aunque ya obraba una orden de captura por la ley 20840, desde 1976.
Nely participaba en Montoneros, con quienes había fundado la Unión Vecinal del Barrio Parque Sur. En el ’75, luego de su divorcio, comenzó a trabajar en la conserjería de la penitenciaría, lugar que abandonaría luego de que su casa fuera allanada por personal policial, en febrero del ’76. Dejó a sus hijos al cuidado de su madre y ella se refugió en Ugarteche. Allí estuvo un tiempo hasta que volvió a Las Heras y se instaló en la casa de su hermano, donde fue ubicada y secuestrada. Quedó alojada en el D2, donde todos los días era interrogada bajo torturas. El 17 de diciembre la trasladaron al penal provincial y recién el 17 de junio de 1980 recuperó la libertad.
Cabe destacar que las condiciones del D2 así como del penal seguían siendo similares a las del ’75, es decir, se seguía llevando a cabo al pie de la letra el plan represivo, incluso dentro de las dependencias que suponían legalidad. Es importante tener en cuenta que Nely reconoció a represores del D2, entre ellos a Bustos Medina, Domingo Scachi, Carlos Álvarez Lucero, Miguel Ángel Salinas, así como logró identificar a quienes la secuestraron: Juan Agustín Oyarzábal y Miguel Ángel Tello; que la sacó del domicilio.
Por este caso está procesado Mario Laporta.
Los cargos
Por estos tres hechos se encuentra acusado Mario Alfredo Laporta mientras que Osvaldo Armando Fernández está implicado sólo en la causa de Oscar Pérez.
El vicecomodoro Laporta formaba parte del C.O.T (Centro de Operaciones Tácticas) y de la Comunidad Informativa. Para la época de los hechos se desempeñaba como jefe de la policía de Mendoza. Fue designado por decreto 334 y se desempeñó en esa función desde el 20 de febrero de 1979 hasta el 16 de febrero de 1982, es decir que ”los cargos de los que se lo acusa denotan la materialidad probada de estos hechos”, aseguró la Fiscal. De él dependían orgánica, táctica e integralmente todos los demás destacamentos policiales de la Provincia, tenía el dominio directo de cómo se iba a llevar a cabo la represión en dictadura.
Los cargos que se le imputan a Mario Alfredo Laporta son:
- Privación abusiva de la libertad agravada por mediar violencias y amenazas y haber durado más de un mes por tres hechos en perjuicio de Ana María Florencia Aramburu, Oscar Miguel Pérez y Nélida Correa.
- Tormentos agravados por la condición de preso político de la víctima por los tres hechos, en concurso real por el delito de asociación ilícita.
A Osvaldo Armando Fernández se lo acusa de:
- Privación abusiva de la libertad agravada por mediar violencias y amenazas y haber durado más de un mes por los tres hechos, en concurso real por el delito de tormentos agravados por la condición de preso político de la víctima, por el caso de Oscar Miguel Pérez.
Por este caso hubo una ampliación de imputación. Se lo acusa de:
- Abuso deshonesto agravado por la calidad de autor como persona encargada de la guarda en perjuicio de Oscar Miguel Pérez, esto es por la aplicación de torturas con picana eléctrica en sus partes íntimas.
La audiencia continuará el lunes 22 de agosto a las 9.30, donde se leerán las causas relativas al Liceo.



