AUDIENCIA 38 / EVOCACIÓN DEL HOMBRE NUEVO

08-09-14 | Cuatro sobrevivientes testimoniaron en la fecha: Carlos Roca, María Teresa Carrer, Alberto Scafati y Raúl Acquaviva. Los tres hombres recordaron la agonía de un compañero que se apagó en las celdas del D2, al que no pudieron identificar. Carrer, con seis meses de embarazo, compartió detención en el mismo Centro Clandestino.

 

Al iniciarse la sesión, el presidente del tribunal informó que la defensa particular de procesado Lapaz (señalado reiteradamente por su crueldad), desistió de continuar con sus servicios y aceptó la tarea el defensor oficial, Dr. Pérez Curci.

En nombre de los 30.000 desaparecidos

Declaración de Carlos A. Roca por videoconferencia
Declaración de Carlos A. Roca por videoconferencia

Carlos Alberto Roca se presentó espontáneamente en el D2, aconsejado por un tío militar retirado, Enrique Miranda, con la convicción de que no le sucedería nada malo; sin embargo estuvo más de siete años privado de la libertad.
Desde Río Grande, Tierra del Fuego, prestó declaración vía teleconferencia. El 14 de mayo de 1976 un grupo de tareas lo fue a buscar a su domicilio pero logró huir por los techos y terminó entregándose. Inmediatamente Roca quedó alojado en el D2, sufrió las habituales torturas, hasta que fue sometido a Consejo de Guerra, el 7 de julio del mismo año; recibió 25 años de condena. Fue parte del nutrido grupo de hombres y mujeres de la Juventud Guevarista detenidos en el operativo de mayo del 76 que mantiene desaparecidos a Virginia Suárez y Daniel Moyano.
Además de mencionar los nombres de las personas de su grupo político, también recordó a “una mujer joven, en notorio estado de embarazo”, que, posteriormente, quedó dilucidado se trataba de la abogada María Teresa Carrer. Además, reconoció, entre sus interrogadores, a un sargento de apellido Torres, al que trató cuando cumplía con el Servicio Militar
Carlos Roca realizó el conocido circuito a lo que fueron sometidos los varones: del D2 a la Penitenciaría, de ahí en setiembre del ’76 a la U 9 de La Plata y terminó en el penal Rawson. Salió en libertad los primeros días del ’83; evocó, que antes de regresar, fue parte del contingente de liberados que realizaron “un ayuno frente al Congreso por los que quedaban detenidos y por los desaparecidos”, dijo
Finalmente señaló sentirse reconfortado por la oportunidad de declarar. “Como sobreviviente hago hoy lo que 30 mil compañeros no pudieron hacer”, resaltó.

Embarazada

María Teresa Carrier junto a Fernando Rule

La abogada María Teresa Carrer tenía 22 años a mediados de mayo de 1976 fue detenida en su casa por dos hombres vestidos de civiles. “Le vamos a hacer unas preguntas”, le dijeron y se la llevaron en un auto particular al Palacio Policial, sin embargo durante su permanencia no fue interrogada. Días después la liberaron.
María Teresa había sido decana de la Facultad de Antropología Escolar, clausurada por la Dictadura. Tenía un embarazo de 6 meses y fue alojada en las celdas del D2, que solo tenía un “camastro de cemento”, recordó “los chicos del Banco de Previsión”, detenidos en el lugar, le hicieron llegar un colchón.
Durante su detención sólo recibió la visita del Comandante Segovia, de Gendarmería, vecino de sus suegros en Buenos Aires quien presume vino solo a observar su situación
Por otro lado, mencionó que, con anterioridad, había sufrido detención y allanamientos en la Dictadura de Onganía-Lanusse; luego recibió amenazas de la Triple A. Aclaró haber participado de la formación de una agrupación profesional de aquellos años, presumiblemente, la Gremial de Abogados, conocida por ejercer la defensa de presos políticos y causas que involucraban trabajadores y excluidos de la sociedad, cuyos miembros fueron perseguidos tenazmente.
Indagada por la fiscal si había denunciado las amenazas y secuestro, respondió “¿a quién? Y aclaró que no se dirigió al Poder Judicial porque “no ofrecía garantías” en aquellos años.

Elemento de diversión

Declara Alberto José Scafati
Declara Alberto José Scafati

Alberto José Scafati, médico, fue detenido el 14 de abril de 1976. Tenía entonces 25 años y lo fueron a buscar al Matadero Frigorífico Mendoza, donde tenía un consultorio. Fue alojado en el D2, su periplo continuó en la Penitenciaría Provincial y el penal de La Plata, de donde fue liberado en junio de 1977.
Scafati, en un pintoresco relato, dijo haber hecho trabajo comunitario en el barrio Santa Elvira, de Guaymallén y participado de charlas del Peronismo de Base. “En el D2 uno era un elemento con el que podían hacer lo que querían”, relató. También recordó a un sencillo pintor de obra de apellido Moyano que sufrió en D2 por ser homónimo de un perseguido. La tortura y el uso de los detenidos para la diversión de la patota así como el cruel traslado a la Plata, fue traído a la sala en un testimonio desdramatizado y lleno de imágenes. “Creamos vínculos entre todos nos ayudamos”, resaltó
Cuando salió con sobreseimiento provisorio comenzó a estudiar alemán con la intención de emigrar, entre sus compañeros del Goethe estaba Otilio Romano. El ex magistrado le dijo “yo soy tu fiscal. Pedime el sobreseimiento y te lo doy.” Así consiguió cerrar su proceso por asociación ilícita; la anécdota puso de relieve el poder de Romano en aquel momento
En el final, Scafati dejó una reflexión que mereció el aplauso de la audiencia: “Los que pasamos por ese infierno que fue el D2, nunca salimos totalmente, algo de nosotros quedó allí. La convicción en el “hombre nuevo (…) no eran tan utopías” reflexionó y agregó: «Cuando nosotros estuvimos prisioneros, nos trataron con alevosía y monstruosidad. Hoy ellos reciben el trato que nosotros no recibimos”. Destacó no tener espíritu de venganza y la certeza “en valores como la solidaridad y la justicia”.

Miret en el D2

Raúl Eduardo Acquaviva revisa su prontuario
Raúl Eduardo Acquaviva revisa su prontuario

Raúl Eduardo Acquaviva, primo de Carlos Roca, tenía 22 años cuando cayó preso el 14 de mayo de 1976. Formaba parte del grupo de la Juventud Guevarista diezmado en esos días. Reconoció entre quienes participaron del operativo de su secuestro a los policías Oyarzabal y Sánchez. Fue alojado y torturado en el D2, luego sometido a Consejo de Guerra al que califico de “un circo”, donde las condenas estaban resueltas de antemano. También pasó por la Penitenciaria y ratificó la presencia y el rol de Oscar Bianchi, antes denunciado; finalmente llegó a La Plata, escenario sobre el que se explayó porque le tocó de cerca la muerte por torturas de Marcos Ibáñez, detenido en Mendoza en el operativo de febrero del ’76.
El testigo pasó por La Plata, Sierra Chica y Rawson hasta que fue liberado el 2 de octubre de 1983
Durante su permanencia en el D2 ocurrió un hecho significativo. Un día le abrieron la celda y lo anoticiaron que llegaba alguien del Juzgado Entonces, “de traje gris plomo, soberbio y displicente estaba Luis Miret”. La fiscal Patricia Santoni le preguntó si estaba seguro de que era Miret y Acquaviva dijo: “sí, absolutamente. Era su cara”.
El doctor Fernando Peñaloza, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, le mostró su prontuario, en el que lo acusaban de poseer bibliografía que él jamás tuvo en su poder. Además reconoció su firma en ese documento aunque le restó valor porque “bajo tortura nos hacían firmar cualquier cosa”.

Martes de Romano

La de este martes será una audiencia especial. Se tratará el pedido de prisión domiciliaria, en favor de Otilio Romano. Por ello comparecerán el perito forense Casavilla, el director del servicio Penitenciario, Eduardo Orellana y Mauricio Imparado, Procurador para personas privadas de la libertad. Sólo podrán interrogar la Fiscalía y Ariel Civit, defensor de Romano. También se admitió a Perez Curci por el Ministerio de la Defensa.

 

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El Colectivo Juicios Mendoza se conformó en 2010 por iniciativa de los Organismos de Derechos Humanos para la cobertura del primer juicio por delitos de lesa humanidad de la Ciudad de Mendoza. Desde ese momento, se dedicó ininterrumpidamente al seguimiento, registro y difusión de los sucesivos procesos judiciales por crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado.