AUDIENCIA 32 / EL PADECIMIENTO DE LAS VÍCTIMAS 

03-08-22 | Continuaron los alegatos de la fiscalía, a cargo de Pablo Garciarena, quien repasó acontecimientos padecidos por las víctimas de delitos de lesa humanidad que son juzgados en este proceso. La próxima audiencia será el 17 de agosto a las 9.30.

El detalle de los casos que se juzgan

Siguiendo con los alegatos del Ministerio Público Fiscal, Pablo Garciarena recordó el contexto en el que se produjeron los delitos padecidos por algunas de las víctimas a manos de los imputados en este juicio. Entre otros hechos, Garciarena reconstruyó la situación en la que fue detenido Aldo Fagetti, el 25 de febrero del 76. Fagetti, quien permanece desaparecido, salió de su trabajo acompañado por su esposa, Marta Sosa, al local de la calle Independencia donde elaboraban empanadas para ayudar a la economía familiar.

Juez Alejandro Piña

«Fue abordado por una gran cantidad de policías conducidos por Luis Stuhldreher. Ingresaron de manera violenta al negocio, buscaron armas que no encontraron, y secuestraron distintos elementos. Cuando concluyeron los subieron a dos autos hacia su casa. A Fagetti lo obligaron a ingresar, su esposa quedó afuera. Revisaron todo, rompieron pisos, se labró un acta y al atardecer se llevaron a Fagetti a Infantería. Hasta allí fue su esposa que pudo verlo a través de unas chapas. La primera vez lo vio bien, la segunda lo vio muy golpeado», explicó el fiscal.

En los registros del libro de novedades de Infantería se señala a Fagetti como uno de los detenidos del operativo del 25 de febrero del 76 junto a los Berón, Nilo Torrejón, Roberto y Ramón Gonzales, entre otros. «A Fagetti nunca le dieron la libertad y hasta el día de hoy se encuentra desaparecido. Su esposa presentó recursos de habeas corpus e hizo denuncias por su desaparición. Javier Fagetti narró en estas audiencias el derrotero de su madre y las consecuencias que tuvo en su vida la desaparición», reseñó Garciarena.

También repasó hechos relativos a la detención de Juan Carlos Berón. La víctima y su esposa, Marta Rosales, tenían cuatro hijos y esperaban un quinto. Berón fue detenido el 25 de febrero de 1976 en la fábrica donde trabajaba. «El día en que es detenido efectivos de la policía lo habían ido a buscar a su casa, pero este no estaba. Le pegaron a su madre». El secuestro se produjo «bajo todo tipo de maltrato físico”. Luego lo trasladaron a la Unidad Regional 2. Allí “lo torturan, le ponen una media en la cabeza, le queman cigarrillos en el cuerpo”. Pasó después a Infantería, donde estuvo con Fagetti: “Lo torturaron preguntándole por Fagetti, por Illia, por la organización Montoneros», alegó el fiscal. Finalmente fue llevado al Departamento de Informaciones (D2) de la Policía de Mendoza y más tarde a la Penitenciaría, detalló el representante del Ministerio Público.

Se refirió también Garciarena a la detención de los hermanos Luis Abelardo y Jorge Berón. «Toda la familia fue víctima de persecución, aunque solo cuatro de los hijos tenían militancia política», indicó. Mencionó a José Guillermo y Rosa Berón, padre y madre de los jóvenes, y a los nueve hijos que integraban la familia. Sobre estos hechos declararon Ramón Rosales —quien reconoció a tres integrantes de la familia Berón detenidos— y Nilo Torrejón —quien ubicó como compañeros de detención a los Berón y a los Flores—. Todos fueron golpeados en la detención, apuntó el fiscal. 

Alega Pablo Garciarena

En cuanto a los derroteros de Luis Abelardo y Jorge Berón, Garciarena señaló que ambos hermanos fueron llevados a Infantería, donde permanecieron trece días. Otro hermano, Jorge Valentín, en ese entonces de 17 años, fue vendado y conducido a instalaciones del Ejército en varias oportunidades para ser interrogado. El 10 de marzo del 76 fueron trasladados al D2, donde estuvieron hasta el 16 de marzo, momento en que ingresaron a la Penitenciaria, indicó el fiscal. 

También repasó las detenciones de Orlando y Roberto Flores: «Orlando fue detenido el 25 de febrero del 76 en el marco de un operativo antisubversivo, de manera violenta y por personal del Ejército. Lo llevaron a Infantería. Lo interrogaron a golpes de puño. A cargo de este interrogatorio estuvo el oficial Domínguez. Sus padres, su hermana y sus sobrinos también fueron llevados a Infantería. Estuvo en el D2 hasta el 16 de marzo”. El propio Roberto Flores narró su recorrido por los calabozos y la persecución a su familia.

Respecto a los hermanos Ramón Emilio y Roberto Rosales, el fiscal refirió: «En sus declaraciones contaron que vivían en el barrio Constitución y militaban en el justicialismo. Fueron detenidos en la madrugada por uniformados portando FAL y conducidos a Infantería, donde permanecieron dos semanas. Los mantenían con capuchas y fueron torturados».

Detalló del mismo modo las detenciones de Nilo Torrejón, que trabajaba en la Dirección de Construcciones y tenía 24 años. Su captura se produjo el 26 de febrero del 76 en su casa del barrio Constitución. Intervino personal policial y sobre todo del Ejército: «Lo llevaron a Infantería y después al D2 hasta el 16 de marzo del 76. En diciembre del 76 lo esposaron y lo llevan a la U9 [Unidad Penitenciaria 9] de La Plata. En mayo del 79 lo trasladan de la U9 a Caseros», apuntó.

Luego profundizó acerca del secuestro Héctor Rosendo Chávez, abogado detenido a los 41 años en Alvear. Su casa fue rodeada por un amplio operativo de uniformados. Lo llevaron a la Comisaría 14 y, esposado con alambres, lo condujeron luego a la División Canes de San Rafael. Posteriormente a Campo de Los Andes y al D2. De allí a la U9 de la Plata y finalmente al penal de Caseros. Recuperó la libertad años después. 

El último caso de la jornada fue el de Francisco Tripiana, militante y compañero de lucha de los Berón, Fagetti y otros. Era pintor y vivía con su esposa y su hijo Mariano. «Fue detenido en marzo del 76 en su domicilio. A fines del 75 la casa de los Tripiana ya había sido registrada por la Policía. Tripiana fue esposado, lo llevaron a Infantería y luego a la Departamental. Allí estuvo por seis días. En ese centro estuvo con Alfredo Porras, quien declaró haber estado con él en las audiencias. Simularon su libertad en la Departamental. A la fecha está desaparecido», narró el fiscal. En ese sentido, Garciarena destacó la declaración de Mariano Tripiana sobre el derrotero en búsqueda de datos de su padre. También los testimonios de Calívar, Sandoval y Flores sobre la detención de la víctima. 

La próxima audiencia será el 17 de agosto a las 9:30

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El Colectivo Juicios Mendoza se conformó en 2010 por iniciativa de los Organismos de Derechos Humanos para la cobertura del primer juicio por delitos de lesa humanidad de la Ciudad de Mendoza. Desde ese momento, se dedicó ininterrumpidamente al seguimiento, registro y difusión de los sucesivos procesos judiciales por crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado.